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jueves, 26 de enero de 2017


"Tocado y hundido"




No. 


No puedo. No soy capaz. 
No en este momento. No aquí. 

Debería hacerlo. Sacar valor y afrontar la situación. 
Estás cosas pasan. 

Juguemos. 
Primera. Empiezan las damas. 
Voy a mover ficha, insegura... ¡rompamos el hielo!
Ya estás dentro, te gusta jugar...y a mí, créeme. Pero esta vez, inesperadamente, las reglas han cambiado. 
Pensaré en el siguiente movimiento incluso mediré bien cada zancada para no sobrepasar límites. Tranquilo, respetaremos turnos, hay sitio para los dos. Quizá te guardes un As bajo la manga, pero ya es hora, voy a poner las cartas sobre la mesa. 

      5D: Tengo miedo.

      2R: El miedo obstaculiza la partida, déjalo a un lado, él no te caracteriza.

      6F: Se me da bien dejar por escrito mis sentimientos, los escenarios no son lo mío.

      8H: Solo en los grandes escenarios están los grandes actores, el nuestro es privado,           solo estamos tú y yo. 

      (Asalto final) 1B: Tomate tu tiempo en asimilar la jugada. Nadie me enseñó antes a               jugar a este juego, al menos no a tenerte de rival. 
      Entra en juego la sinceridad, los sentimientos y el corazón. No tengo muy claro quien           ganará la partida, de haber algún ganador, pero lo si que te puedo decir es que no me         gusta perder abandonando la batalla antes de tiempo. 
      ¿Sabes? Nunca aprendí a nadar, nunca me hizo falta salir de un océano tan profundo.
      Me gusta tenerte.  Me gusta necesitarte y sobre todo me gusta enloquecer contigo. 
      Apareciste en mis días pasando desapercibido y ahora mis días no saben ser sin ti.             Llegaste sin la menor intención, ganando terreno a pasos de gigante y fui incapaz de           darme cuenta de que siempre has estado ahí. Protegiéndome, cuidándome, dejándome       ser. 
      Odio la distancia entre Australia y Roma, entre la derecha y la izquierda, entre el Sur y         el Norte, entre tu boca y la mía... Odio ser impuntual, no llegar nunca a tiempo pero si           me dejas prometo llegar puntual cada noche a dibujarte entre besos las  coordenadas         entre tu cama y la mía. 
      Supongo que ahora es cuando de dice eso de "Tocado y hundido"

-Empate. Me hundo contigo, mocosa.  ¿Es así cómo se juega no? 

Escrito: PetitaC

lunes, 2 de enero de 2017


"Navidad en Olivia"  #cuentosdenavidad


No llevábamos muchos años juntos pero si el tiempo necesario para comprender el verdadero significado de un beso en la frente, en la mejilla, en el cuello o en la boca.
Mi primer beso me lo marcaron mis padres al nacer, desde entonces fueron llegando los tiernos de mis abuelos, los heroicos de mis hermanos y los cómplices de ella, Olivia. 


Nada como un beso apasionado en el momento justo y preciso.
Así son sus besos. Esos que marcan un nuevo rumbo en el camino, esos que te invitan a viajar por todo el mundo.
Un beso con los cinco sentidos, incluso con un sexto ¿por qué no? Un beso verdadero. De esos que desnudan los sentimientos, que los atrapan y los encierran, aunque sea por un instante.
Así firmamos nuestra primera cita, con un beso que marcó ese instante como nuestro y de nadie más.


Bonita tarde fría de diciembre, mi mes preferido. Yo con gorro, bufanda y guantes y tú… tú y tu sonrisa bastaban.
Supimos calentar la tarde con un beso de esos, supimos hacernos reír, tanto que aún no hemos encontrado el momento de frenar.
Y yo sigo igual, como el primer día. Sigo teniendo esas ganas locas de provocarte de seducirte… de enamorarte en cada mirada, en cada sonrisa. Sigo teniendo esas ganas de verte cuando cruzo la esquina, de no soltarme de tu mano, de sorprenderte…


¿Sabes Olivia? A mí como más me gustas es cuando estas despeinada. Estás demasiado atractiva cuando te desnudas para mí. En ese momento en el que tus cabellos son tu único uniforme de combate. Estás arrebatadora cuando vistes mi camisa a rayas, esa que cubre cuidadosamente cada una de tus espectaculares curvas.
Tiene su parte irónica. Me llevó a ti tu perfume, creo que era de Coco Chanel, igual te lo pusiste con alevosía premeditada. Acertaste.
Desde ti, nunca le he llegado a encontrar tanto sentido a esa frase suya: "El perfume anuncia la llegada de una mujer y alarga su marcha".
Aquella noche pensé que no podías ser más perfecta.
Ese vestido negro...tan elegante, dejaba al descubierto tus terribles e infinitas piernas. Esa abertura en la espalda...tan sexy, daba paso a la imaginación justo en ese lunar que tanto me gusta. Tan preciso y exacto. Ese escote tan sutil y distinguido que acariciaba ese tatuaje tan minimalista y oportuno que tanto adoro. Me pareció ver un ángel, decidí memorizar cada detalle. Estabas increíble cuando combinabas todo eso con una sonrisa y una mirada capaz de deslumbrar a cualquiera. Decidí ignorar mi alrededor y fundir mis manos con las tuyas, no lo pude evitar.
Lo que no sabía es que si me enganchaba a ti ya no sería fácil dejarte marchar.
A pesar de todo ello, me equivoqué. 

Sí, me equivoqué, porque cuando realmente estas perfecta es recién levantada, sin ropa ni maquillaje. Cuando duermes sobre mi hombro y me matas a cosquillas o me retas a una guerra de almohada cada noche, incluso cada mañana. Cuando me invitas a ver mi película favorita y a comer palomitas, aunque las odies. Cuando tus pies, fríos como los días en Alaska, hacen tregua con los míos.
Adoro la manera en la que desorganizas mi vida y me mantienes en las nubes. Cada una de tus imperfecciones tanto como tus manías y reproches, eso te hace especial. Adoro cuando me sacas de quicio, cuando dices que estoy más guapo cuando me pongo tontorrón o me enfado. Adoro la manera en la que me haces entrar en razón y en la que me mandas callar con un beso.
Solo quiero que me vuelvas loco y que tú seas la única cuerda que me pueda mantener a salvo. Solo te pido una cosa: quédate a mi lado, 365 días al año, 365 años. Por si las moscas yo te seguiré pidiendo en cada Navidad, seguiré mandando a Laponia mi peculiar carta de Navidad esperando que Santa Claus vuelva a concederme mi deseo:

"Querido Santa:
Creo que materializamos demasiado la Navidad, me pongo el primero, pero ahora puedo decir que he encontrado el sentido que envuelve la vida. No sé si conoces a Olivia, ella es alucinante, es increíble. Cuando le conocí supe que la iba a querer para siempre, a mi lado, sin soltarle de la mano. Desde aquel día no he conocido mujer más bonita que ella, créeme. Sus prisas, sus tropiezos... Su mal despertar, sus ganas de hacerme enfurecer para luego comerme a besos, sus despistes y manías, sus locuras y sus ganas de saborear el mundo, su bipolaridad, sus anhelos y sus miedos... Cuando la conocí me propuse quererla sin más, cuidarla, dejarla ser y ser uno.
Y es que, Santa, Olivia es mágica cuando ríe, a carcajadas.
Desde Laponia mantenla todos los días a mi lado, yo me encargo de hacerla feliz.

Att: Marco."


Escrito: PetitaC

lunes, 26 de septiembre de 2016


"Noches para dos"


Como el primer día. Sigo teniendo esas ganas locas de provocarte, de seducirte… de enamorarte en cada mirada, en cada sonrisa. Sigo teniendo esas ganas de verte, de ir caminando de tu mano, de sorprenderte… Sigo venerando aquella casualidad que nos unió.
Bonita tarde fría de diciembre, mi mes preferido. Yo con gorro, bufanda y guantes y tú… tú y tu sonrisa bastaban. Bonito día en el que nuestros caminos se cruzaron para juntarnos y no separarnos. Bonito amor el que nos une y nos mantiene vivos. Bonito tú y tu forma de hacerme reír, de quererme sin límites ni condiciones.
Seamos realistas. Tú no eres perfecto, pero mucho menos lo soy yo. Adoro cada una de tus imperfecciones tanto como tus manías y reproches, eso te hace especial. Adoro cuando me sacas de quicio, cuando dices que estoy más guapa cuando me pongo tontorrona o me enfado. Adoro que me llames "enfadica" y yo negarme a admitir mi parte de culpa. Adoro la manera en la que me haces entrar en razón y en la que me mandas callar con un beso.
Solo te pido una cosa: quédate. Quédate todas las noches a mi lado. No me importa que me retes a una guerra de almohadas cada noche, incluso cada mañana. No me importa que tus pies, fríos como los días en Alaska, hagan tregua con los míos. Nada me importa si todo es a tu lado.


Solo quiero que desorganices mi vida y me mantengas en las nubes. Que me cierres todas y cada una de las heridas tatuándome cada poro de mi piel. Solo quiero que me vuelvas loca y que tú seas el único cuerdo que me pueda mantener a salvo.

Escrito: PetitaC

miércoles, 21 de septiembre de 2016

"Adiós verano"


Solo pienso en lo felices que éramos. Y te vas, otra vez.Te vas con tu maleta llena de colores, de sonidos, de fiestas, de viajes, de libros, de tormentas. 
Solo pienso que echaré de menos tu sol, brillando con mil nuevas intensidades diferentes. Echaré de menos el sonido de tus olas fragmentando mi rutina cada mañana. Esos días tan largos que al final se quedaron cortos.

Y yo, me quedo. Me quedo y pienso que en Navidad la gente vuelve a casa. Y en verano la gente vuelve a casa para quedarse. Para quedarse a quemar la lista de propósitos de año nuevo que nunca cumplimos y crear una auténtica lista de proyectos, de deseos. Deseos que consumamos contigo; amparándonos en la excusa de tu cálida presencia. 
Porque no nos engañemos, contigo todo es posible, más fácil, menos raro.

Pues te vas. Te vas y yo hago nuevos planes con Otoño, solo para olvidarte. Y sé que Invierno llegará con su blanco decorado, que tratará de animarme con sus villancicos y domingos de chocolate caliente. Y Primavera llenará de flores los balcones, solo para mi.


Pero también sé que cuando llegue Junio volverás a tentarme. No pedirás disculpas por haberte marchado. Solo te acercarás a susurrarme que has vuelto y me besarás en los labios, en el cuello. Me hablarás de infinidad de recuerdos imborrables. Y yo dejaré mi reloj sobre el escritorio,para reunirme contigo en la playa un año más.


Verano, cuando vuelvas, ya sabes donde encontrarme. 


Escrito: MAES

jueves, 15 de septiembre de 2016


"Un magnífico café"



A la mañana siguiente me levanté de mejor humor. Como cada mañana, coloqué la radio en el banco de la cocina y me dispuse a preparar el café. 

El locutor anunció el tiempo: mañanas despejadas…mucho calor…Qué novedad.
Nueve de la mañana, las ocho en canarias.
Me asomé distraídamente a la ventana a ver si la veía aparecer. Entonces la radio empezó a escupir las notas de una melodía que yo conocía muy bien. Y decidí subir el volumen. Desde la privilegiada situación de mi casa era imposible molestar a los vecinos.Era la primera vez en mucho tiempo que me sentía casi bien.


Un jovencísimo Sergio Dalma empezó a entonar que “bailar de lejos no es bailar”.  Quité el filtro de la cafetera y la llené de agua.
“Es como estar bailando solo”. Volví a colocar el filtro y esparcí caóticamente el café molido, sin presionarlo con la cuchara, como me enseñaron:

-          - El café tiene que quedar suelto para que el agua pase a través de él, sin resistencia – me      indicaba ella atareada fregando los cacharros
-          - Si, abuela” – decía yo frunciendo el ceño concentrado.

Enrosqué la cafetera cuidadosamente mientras Sergio Dalma llegaba ya a la mitad del famoso estribillo, “abrazadísimos los dos, acariciándonos, 
sintiéndonos la piel,”.

Tan distraído estaba yo con mis quehaceres matutinos que no había visto que ella se acercaba con Max. Acababa de cruzar la calle que separaba nuestras aceras y paseaba por delante de mi jardín. 



Entonces sucedió algo mágico.Comencé a escuchar su suave voz con asombrosa claridad: “verás la música después, te va pidiendo un beso a gritos”.
Observé encantado como se llevaba una mano a la cintura y extendía la otra hacia Max mientras cantaba “y te sube por los pies, 
un algo que no ves, lo que nunca se ha escrito”. El can la miraba divertido con las orejas semilevantadas. Ella dejaba a un lado la vergüenza levantando más la voz mientras se acercaba al estribillo.

Se llevó las manos al pecho y movió la cabeza sacudiendo sus bucles oscuros. Subí más el volumen y grité con ella: “bailar pegados es bailar, igual que baila el mar con los delfines”.  Ella levantó los brazos y giró. Su vestido floreado ondeando al compás de aquella locura: “corazón con corazón, en un solo salón, dos bailarines”. Reí a carcajadas en mi cocina. Rió ella enfrente de mis rosales.




El característico “ppfffsssshhhhhhh” de la cafetera interrumpió aquel vínculo musical. Miré por la ventana alarmado, esperando que ella no me hubiera escuchado cantar. Pero ella siguió su paseo habitual, ajena al momento que acabábamos de compartir. En mi cocina expiraban las últimas notas de la conocida balada.


La vi alejarse con ese andar descompasado tan suyo, levantando levemente un talón y el otro. Pensé que la alegría de mis días ni siquiera tenía nombre. 


Escrito: MAES

domingo, 28 de agosto de 2016


"No importa la distancia"



Hola bombón, no se me dan bien las despedidas, pero... 
solo deseo que subas al avión cargada de ilusiones, con miles de sueños por cumplir y con una maleta vacía para llenarla de experiencias. Porque vivir es mucho más que existir.

Es curioso, me entristece que te vayas, que estés lejos de mí pero en cambio estoy feliz de que lo hagas, de que persigas tus metas y, sobre todo, de que las logres.
Piensa que estás ahí por una razón: crecer como persona, aprender sobre la vida, sobre ti misma. 
No temas, no hay distancia que valga, recuerda que puedes contar conmigo. Tienes mi infinito apoyo.

Confía en ti que lo vas a hacer genial, ¿sabes por qué? Simple, porque tu espontaneidad, tu manera de vivir y de mirar al mundo te hacen diferente y especial. Por eso te pido que exprimas al máximo cada momento, cada minuto, que rías y bailes sin que nadie pueda pararte... 
Crea miles de momentos que recordar y amigos que no olvidar, descubre y explora cada rincón... pero sobre todo se feliz, porque sí, porque te lo mereces.

Disfruta pequeña. Disfruta que es lo único que debes hacer.

Lo que realmente importa son las cosas del día a día. 
Comenzarás a valorar lo que tienes aquí, incluso más de lo que ya lo haces, porque recuerda, las cosas no se demuestran con palabras sino con hechos.

Pequeño unicornio, te espero con los brazos abiertos. 
Te espero aquí con ansias.






Arre unicornio.

Escrito: PetitaC


miércoles, 24 de agosto de 2016



¡Querido mundo, querida vida!



Cuando sientes que el cambio te está llamando, que mueres viendo la vida pasar o mientras la vida pasa. 
Cuando las ganas de conocer, vivir y experimentar sensaciones nuevas te poseen. 
Cuando sientes miedo, nervios, nostalgia, desconfianza... a la vez que emoción, excitación y necesidad, sabes que vas por el buen camino. 

Y es que ya da igual, solo busco vivir la experiencia sin importar las consecuencias.

Que todo el tiempo del mundo nunca es suficiente para conocer cada rincón de este mundo, para disfrutar de la vida, respirar aire puro y liberarse de aquello que nos amarra. 


Que todo el tiempo del mundo nunca es suficiente para descubrir otra perspectiva de la felicidad, de la vida pura.
Que desde ahora serán nuevas hazañas desde la gran capital, esa que deleita con sus verdes prados, extrañas calles y peculiares barrios. Nuevas hazañas llenas de mil historias que contar y sobre las que no poder callar.

Nunca me he sentido tan identificada con una canción. Al ritmo de Miss Caffeina lloro y río: "Dice que no se rinde, que hagan sus apuestas, que sigue el juego. Mira como floto, mira como vuelo. Mira como avanzo, valiente dejándolo todo atrás".

No temas, no tengas miedo, solo sonríe y avanza. 

Dicen que los gatos tienen siete vidas y que nosotros debemos creer en nuestra reencarnación, por si las moscas, no te aferres a esa creencia, no esperes morir para vivir la vida que siempre has deseado. Escapa y vive! Comete el mundo.


Muerde y saborea la vida, tú vida. 

Escrito: PetitaC