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lunes, 26 de septiembre de 2016


"Noches para dos"


Como el primer día. Sigo teniendo esas ganas locas de provocarte, de seducirte… de enamorarte en cada mirada, en cada sonrisa. Sigo teniendo esas ganas de verte, de ir caminando de tu mano, de sorprenderte… Sigo venerando aquella casualidad que nos unió.
Bonita tarde fría de diciembre, mi mes preferido. Yo con gorro, bufanda y guantes y tú… tú y tu sonrisa bastaban. Bonito día en el que nuestros caminos se cruzaron para juntarnos y no separarnos. Bonito amor el que nos une y nos mantiene vivos. Bonito tú y tu forma de hacerme reír, de quererme sin límites ni condiciones.
Seamos realistas. Tú no eres perfecto, pero mucho menos lo soy yo. Adoro cada una de tus imperfecciones tanto como tus manías y reproches, eso te hace especial. Adoro cuando me sacas de quicio, cuando dices que estoy más guapa cuando me pongo tontorrona o me enfado. Adoro que me llames "enfadica" y yo negarme a admitir mi parte de culpa. Adoro la manera en la que me haces entrar en razón y en la que me mandas callar con un beso.
Solo te pido una cosa: quédate. Quédate todas las noches a mi lado. No me importa que me retes a una guerra de almohadas cada noche, incluso cada mañana. No me importa que tus pies, fríos como los días en Alaska, hagan tregua con los míos. Nada me importa si todo es a tu lado.


Solo quiero que desorganices mi vida y me mantengas en las nubes. Que me cierres todas y cada una de las heridas tatuándome cada poro de mi piel. Solo quiero que me vuelvas loca y que tú seas el único cuerdo que me pueda mantener a salvo.

Escrito: PetitaC

miércoles, 21 de septiembre de 2016

"Adiós verano"


Solo pienso en lo felices que éramos. Y te vas, otra vez.Te vas con tu maleta llena de colores, de sonidos, de fiestas, de viajes, de libros, de tormentas. 
Solo pienso que echaré de menos tu sol, brillando con mil nuevas intensidades diferentes. Echaré de menos el sonido de tus olas fragmentando mi rutina cada mañana. Esos días tan largos que al final se quedaron cortos.

Y yo, me quedo. Me quedo y pienso que en Navidad la gente vuelve a casa. Y en verano la gente vuelve a casa para quedarse. Para quedarse a quemar la lista de propósitos de año nuevo que nunca cumplimos y crear una auténtica lista de proyectos, de deseos. Deseos que consumamos contigo; amparándonos en la excusa de tu cálida presencia. 
Porque no nos engañemos, contigo todo es posible, más fácil, menos raro.

Pues te vas. Te vas y yo hago nuevos planes con Otoño, solo para olvidarte. Y sé que Invierno llegará con su blanco decorado, que tratará de animarme con sus villancicos y domingos de chocolate caliente. Y Primavera llenará de flores los balcones, solo para mi.


Pero también sé que cuando llegue Junio volverás a tentarme. No pedirás disculpas por haberte marchado. Solo te acercarás a susurrarme que has vuelto y me besarás en los labios, en el cuello. Me hablarás de infinidad de recuerdos imborrables. Y yo dejaré mi reloj sobre el escritorio,para reunirme contigo en la playa un año más.


Verano, cuando vuelvas, ya sabes donde encontrarme. 


Escrito: MAES

jueves, 15 de septiembre de 2016


"Un magnífico café"



A la mañana siguiente me levanté de mejor humor. Como cada mañana, coloqué la radio en el banco de la cocina y me dispuse a preparar el café. 

El locutor anunció el tiempo: mañanas despejadas…mucho calor…Qué novedad.
Nueve de la mañana, las ocho en canarias.
Me asomé distraídamente a la ventana a ver si la veía aparecer. Entonces la radio empezó a escupir las notas de una melodía que yo conocía muy bien. Y decidí subir el volumen. Desde la privilegiada situación de mi casa era imposible molestar a los vecinos.Era la primera vez en mucho tiempo que me sentía casi bien.


Un jovencísimo Sergio Dalma empezó a entonar que “bailar de lejos no es bailar”.  Quité el filtro de la cafetera y la llené de agua.
“Es como estar bailando solo”. Volví a colocar el filtro y esparcí caóticamente el café molido, sin presionarlo con la cuchara, como me enseñaron:

-          - El café tiene que quedar suelto para que el agua pase a través de él, sin resistencia – me      indicaba ella atareada fregando los cacharros
-          - Si, abuela” – decía yo frunciendo el ceño concentrado.

Enrosqué la cafetera cuidadosamente mientras Sergio Dalma llegaba ya a la mitad del famoso estribillo, “abrazadísimos los dos, acariciándonos, 
sintiéndonos la piel,”.

Tan distraído estaba yo con mis quehaceres matutinos que no había visto que ella se acercaba con Max. Acababa de cruzar la calle que separaba nuestras aceras y paseaba por delante de mi jardín. 



Entonces sucedió algo mágico.Comencé a escuchar su suave voz con asombrosa claridad: “verás la música después, te va pidiendo un beso a gritos”.
Observé encantado como se llevaba una mano a la cintura y extendía la otra hacia Max mientras cantaba “y te sube por los pies, 
un algo que no ves, lo que nunca se ha escrito”. El can la miraba divertido con las orejas semilevantadas. Ella dejaba a un lado la vergüenza levantando más la voz mientras se acercaba al estribillo.

Se llevó las manos al pecho y movió la cabeza sacudiendo sus bucles oscuros. Subí más el volumen y grité con ella: “bailar pegados es bailar, igual que baila el mar con los delfines”.  Ella levantó los brazos y giró. Su vestido floreado ondeando al compás de aquella locura: “corazón con corazón, en un solo salón, dos bailarines”. Reí a carcajadas en mi cocina. Rió ella enfrente de mis rosales.




El característico “ppfffsssshhhhhhh” de la cafetera interrumpió aquel vínculo musical. Miré por la ventana alarmado, esperando que ella no me hubiera escuchado cantar. Pero ella siguió su paseo habitual, ajena al momento que acabábamos de compartir. En mi cocina expiraban las últimas notas de la conocida balada.


La vi alejarse con ese andar descompasado tan suyo, levantando levemente un talón y el otro. Pensé que la alegría de mis días ni siquiera tenía nombre. 


Escrito: MAES